Decart, laboratorio de investigación en IA que construye infraestructura compatible con distintos chips y modelos de mundo en tiempo real, anunció el 18 de mayo de 2026 una ronda de financiación de 300 millones de dólares liderada por Radical Ventures. Nvidia se sumó como nuevo inversor junto a varios brazos de capital riesgo estratégicos y personalidades de perfil alto, mientras que Amazon figuró en el anuncio como cliente estratégico y no como respaldo accionarial.
La operación refleja un flujo acelerado de capital hacia tecnología que promete hacer la inferencia de IA más rápida y barata en múltiples plataformas de hardware. El software de optimización central de Decart, DOS, funciona en GPU de Nvidia, TPU de Google y chips Trainium de Amazon, lo que sitúa a la compañía en la intersección de un mercado donde los fabricantes de chips suelen presionar para estrechar los vínculos.
Los nuevos inversores de la ronda incluyeron a Nvidia, Atreides Management, Valor Equity, Adobe Ventures, Toyota Ventures y eBay Ventures. También participaron los respaldos recurrentes Sequoia Capital, Benchmark y Zeev Ventures. A título individual entraron Andrej Karpathy, cofundador de OpenAI, el exconsejero delegado de Disney Michael Eisner, la familia Nintendo y Moritz Baier-Lentz. Decart dijo que ya ha reunido más de 450 millones de dólares en total, tras una ronda de 100 millones en agosto de 2025 desde una valoración de 3.100 millones de dólares, según informó entonces Fortune.
Decart señaló a Amazon Web Services como socio estratégico para sus chips Trainium, lo que subraya la propuesta multiplataforma. La empresa no incluyó a Amazon como inversor y su anuncio destacó la relación de cliente. Esa distinción tiene peso: la participación de Nvidia como accionista, mientras el software de Decart optimiza sobre el silicio rival, indica que el fabricante dominante se siente cómodo con una capa de inferencia que funciona con su propio hardware y con el de otros.
Decart dijo que su pila DOS 2.0 ofrece más de 1.600 tokens por segundo y hasta 100 fotogramas por segundo para vídeo Full-HD e inferencia de modelo de mundo. La compañía describió esas cifras como una mejora de costes de 100 veces y una ganancia de velocidad de ocho veces. No hay evaluaciones independientes disponibles. El laboratorio añadió que se esperan en las próximas semanas nuevas versiones de su modelo de mundo inmersivo Lucy y de su modelo de IA física Oasis.
Informaciones de prensa, que citan a fuentes conocedoras del asunto, situaron la valoración de la ronda en torno a los 4.000 millones de dólares. Decart no confirmó esa cifra. Algunas publicaciones habían etiquetado antes la ronda como Serie C, mientras que Fortune había designado la de agosto de 2025 como Serie B; la propia empresa no asignó ninguna etiqueta de serie. Además, MarketScreener y S&P Capital IQ describieron los 300 millones como el segundo y último tramo de una operación modificada de 400 millones de dólares, una estructura que el anuncio de Decart no mencionó. La compañía no respondió de inmediato a una solicitud de aclaración.
La inversión subraya la demanda de infraestructura de IA de baja latencia mientras los hiperescalares y los laboratorios compiten por recortar los costes de inferencia. La apuesta de Decart por los modelos de mundo —aplicaciones que renderizan entornos interactivos en tiempo real para medios, robótica y sistemas autónomos— añade una oportunidad comercial especulativa pero potencialmente relevante. La presencia de Adobe Ventures, Toyota Ventures y eBay Ventures entre los inversores apunta a posibles casos de uso en creación de contenidos, movilidad y comercio.
Decart no ha revelado sus ingresos recurrentes ni ha identificado clientes de laboratorio en la nube más allá de Amazon. Hasta que aparezcan evaluaciones independientes, sus afirmaciones de rendimiento siguen siendo propias. Con todo, la ronda la sitúa en el centro del debate sobre si la neutralidad de chips puede coexistir con inversiones directas de los fabricantes de hardware, una cuestión que cobrará más nitidez a medida que se multipliquen las empresas respaldadas por Nvidia.