OpenRouter anunció una serie B de 113 millones de dólares el 26 de mayo de 2026, liderada por CapitalG, el fondo de crecimiento independiente de Alphabet. La operación, menos de un año después de una ronda combinada semilla y serie A, es la última indicación de que los inversores ven el enrutamiento de IA multi-modelo como una capa de infraestructura que merece respaldo.
Menlo Ventures, inversor existente, escribió en su blog que la ronda valoraba a OpenRouter en "cerca de 1.300 millones de dólares". The New York Times, citando a una persona cercana al asunto, informó de una cifra similar. La valoración supone un fuerte incremento desde los cerca de 547 millones de dólares de estimación post‑money que la compañía alcanzó tras su financiación de junio de 2025, según datos de PitchBook citados por TechCrunch, aunque OpenRouter nunca ha comunicado públicamente su valoración. La entrada de Menlo en el blog también sugirió que la ronda podría haberse cerrado ya en febrero, mucho antes del anuncio público. La ronda quedó ligeramente por debajo de los 120 millones de dólares que, según informes de abril, la empresa pretendía captar con una valoración de 1.300 millones de dólares.
Fundada en 2023, OpenRouter ofrece una API unificada que permite a los desarrolladores enviar prompts a más de 400 modelos de proveedores como Anthropic, DeepSeek, Google, Meta y OpenAI. La compañía afirmó que ya presta servicio a más de 8 millones de usuarios, una cifra que abarca tanto a desarrolladores como a usuarios finales de aplicaciones construidas sobre su plataforma. El volumen semanal de tokens se ha multiplicado por cinco en seis meses hasta alcanzar los 25 billones, lo que, según Menlo Ventures, equivale a un ritmo anual superior a los mil billones de tokens. Un estudio de Deloitte citado en la nota de prensa señaló que el 67 % de las empresas consumen hoy más de mil millones de tokens al mes, lo que indica que la adopción de cargas de trabajo pesadas de IA se está extendiendo más allá de las mayores compañías tecnológicas.
Acompañaron a CapitalG en la serie B los anteriores inversores Andreessen Horowitz, Sequoia y Kleiner Perkins, junto con varios brazos de capital riesgo corporativo: NVentures (Nvidia), ServiceNow Ventures, MongoDB Ventures, Snowflake Ventures y Databricks Ventures. La presencia de inversores procedentes de grandes plataformas de software y bases de datos apunta a posibles sinergias entre el enrutamiento de modelos y las herramientas empresariales, aunque OpenRouter se abstuvo de anunciar acuerdos comerciales formales. El hecho de que CapitalG sea el fondo de crecimiento independiente de Alphabet, y no una inversión directa de Google, puede ayudar a OpenRouter a mantener una percepción de neutralidad ante los proveedores de modelos que agrega.
La anterior financiación conocida de OpenRouter, una ronda de 40 millones de dólares anunciada en junio de 2025, fue liderada por Andreessen Horowitz y Menlo Ventures, con la participación también de Sequoia. Una presentación ante la SEC de agosto de 2025 muestra que la oferta total de aquella ronda ascendió a 47,6 millones de dólares, con 30 inversores. La empresa no ha desvelado sus ingresos y una estimación externa de la firma de investigación Sacra, que sitúa su ritmo de ingresos anualizado en cerca de 50 millones de dólares, sigue sin confirmarse.
Todas las métricas de tokens y usuarios de la compañía son autodeclaradas. OpenRouter no desglosa cuántos de sus 8 millones de usuarios son clientes de pago, ni qué porcentaje del tráfico procede de empresas frente a desarrolladores individuales. Los márgenes brutos tras pagar a los proveedores de modelos no se comunican y no está claro si las relaciones con los principales proveedores de modelos son acuerdos comerciales formales o un simple acceso a través de API públicas. Ni la empresa ni sus inversores han aclarado si la valoración de 1.300 millones de dólares es pre‑money o post‑money.
Aun así, la financiación confirma que un grupo de destacados inversores de capital riesgo y estratégicos apuesta por que la capa de enrutamiento independiente del modelo se convierta en un nodo crítico a medida que el gasto empresarial en IA pasa de las pruebas a la producción. La prueba de fuego para OpenRouter será si logra convertir su rápido crecimiento en tokens en una economía unitaria duradera, en lugar de limitarse a agregar demanda de un panorama de modelos fragmentado. La empresa no precisó cómo empleará el nuevo capital.